Jueves, 24 Agosto 2017

ANÁLISIS Y COMENTARIO DE LA

DECLARACION PRESIDENCIAL DE

DERECHOS FUNDAMENTALES DE LOS

CONSUMIDORES DEL MERCOSUR

 

El 15 de diciembre de 2000, reunidos en Florianópolis, República Federativa de Brasil, en el marco de la XIX Reunión del Consejo del Mercado Común, los presidentes de los Estados Parte del MERCOSUR aprobaron la Declaracion de los Derechos Fundamentales de los Consumidores del Mercosur. Asimismo, en el Comunicado conjunto emitido en dicho marco, los presidentes se congratularon con la aprobación de la Declaración por representar  un avance concreto para la protección de los consumidores de la región y reiteraron que la defensa del consumidor es un elemento relevante para el desarrollo equilibrado del MERCOSUR.

Resulta necesario destacar el carácter trascendente de la Declaración, en razón de ser la primera vez que mediante un instrumento de estas características, los Estados Parte del bloque regional afirman los derechos inalienables que deben acompañar y proteger al consumidor en sus relaciones de consumo.

Esta Declaración encuentra su más valioso antecedente en las Directrices para la Protección del Consumidor -adoptadas oficialmente por las Naciones Unidas en su Asamblea General del 9 de abril de 1985- que continúa siendo uno de los documentos más importantes referente de la protección del consumidor, particularmente en los países en desarrollo.

El presente análisis y comentario tiene como claro e irrenunciable objetivo que este valioso enunciado no quede en una mera declamación sin aplicación efectiva en los paises firmantes. En ese sentido, buscamos promover la formulación y el desarrollo de opiniones, ideas, sugerencias e inquietudes no solo de las asociaciones de consumidores sino de todos los sectores interesados en la temática relacionada con la protección de los derechos de los consumidores en el MERCOSUR, para que, aunando esfuerzos y medios a nuestro alcance, podamos elevar las conclusiones y propuestas a que arribemos a los organismos competentes del bloque.

Buenos Aires, 5 de enero de 2001

Dr. RICARDO L. NASIO

Presidente de Proconsumer

 

 

-ANALISIS Y COMENTARIO-

(Ponencia argentina)

 

Ricardo Nasio

Marcelo Fernández Grassi

Miguel Fernández Madero

La Declaración Presidencial de Derechos Fundamentales de los Consumidores del Mercosur se afirma en once incisos, los cuales nos permitimos analizar y comentar sucintamente, para su valorización y estudio.

La República Argentina, la República Federativa del Brasil, la República del Paraguay y la República Oriental del Uruguay, Estados Partes del MERCOSUR,

DECLARAN

"La defensa del consumidor en el MERCOSUR, contemplará los siguientes derechos fundamentales, sin exclusión de otros y teniendo en consideración el compromiso de armonizar progresivamente las respectivas legislaciones:"

En primer lugar, declaran que, para la defensa y protección de toda aquella persona natural o jurídica (hombres, mujeres, entidades, instituciones) que, en virtud de un acto jurídico oneroso, adquiere, disfruta o utiliza bienes o servicios como destinatario final y no con fines comerciales (de intermediación), ni industriales (de transformación) en el mercado de consumo regional del Mercosur, se considerarán con atención los principales derechos contenidos en los once incisos del presente texto, sin apartamiento de otros. Este reconocimiento de los derechos fundamentales de los consumidores del Mercosur operará con el compromiso de los representantes de los Estados Parte de conformar y adaptar su sistema de normas, instituciones y procedimientos a la presente declaración.

 

INCISO a.

Derecho "a la protección eficaz de la vida, de la salud y de la seguridad del consumidor y del medio ambiente contra los riesgos provocados por prácticas en el suministro de productos y servicios;"

La declaración en primer lugar de los derechos básicos de los consumidores a la vida, la salud y la seguridad, demuestra que no sólo se debe proteger al consumidor del Mercosur desde un aspecto estrictamente comercial, sino que la protección alcanza a los campos esenciales de esos derechos básicos.

Los Estados garantizan que todo producto o servicio ofrecido en el mercado del Mercosur para uso o consumo, esté exento de riesgos para la seguridad, la salud o la vida del consumidor; y, además, que no signifique un daño al medio ambiente, tanto en el corto como en el mediano y largo plazo.

Paralelamente se obliga al cumplimiento taxativo de la obligación de conferirle seguridad a sus productos a todos los proveedores, fabricantes, importadores, comerciantes y demás prestatarios de bienes o servicios en el Mercosur.

 

INCISO b.

Derecho "al equilibrio en las relaciones de consumo, asegurando el respeto a los valores de dignidad y lealtad, sobre la base de la buena fe, conforme la legislación vigente en cada Estado Parte;"

Al declarar el equilibrio en las relaciones de consumo, se busca la estabilidad y la compensación, con sensatez, entre las fuerzas de la actual y futura relación socioeconómica dominante de consumo.

Asimismo, asientan la relación de consumo de la región sobre la base de la buena fe, el respeto a valores de dignidad (gravedad y decoro entre los sujetos en el modo de comportarse), y lealtad (verdad, honor, gratitud y fidelidad en el cumplimento de sus actos), únicos principios válidos para que al expandirse la actividad del consumidor en el Mercosur, se genere un mayor grado de protección en sus derechos.

En la Argentina, el concepto relación de consumo no está definido constitucionalmente ni expresado en la LDC, permitiendo una libre interpretación. Denota las reglas para la protección del consumidor en la producción, circulación, distribución y comercialización de bienes y servicios, y toda norma o pauta aplicable a esa relación. Incluye todo vínculo de derecho entre el consumidor y el proveedor, siendo el objeto de la relación de consumo, el bien o la prestación de servicio.

 

INCISO c.

Derecho "a la provisión de servicios – tanto los públicos como los privados – y productos en condiciones adecuadas y seguras;"

Todas aquellas personas naturales o jurídicas, de carácter público o privado (empresas del Estado y particulares) que habitualmente, y aún ocasionalmente, desarrollan actividades de producción, fabricación, importación, construcción, distribución o comercialización de bienes y/o de prestación de servicios en la región del Mercosur, deben hacerlo en condiciones adecuadas y seguras, y lógicamente, respetando la legislación correspondiente de su Estado Parte que regula su actividad. Dentro de las condiciones exigidas están incluidos, sin lugar a dudas, los servicios de post-venta en términos de garantía extendida, suministro de partes y repuestos, etc.

 

INCISO d.

Derecho "de acceso al consumo con libertad de elección, sin discriminaciones ni arbitrariedades;"

Los Estados Parte declaran que todos los consumidores del Mercosur deben tener la posibilidad individual o colectiva de acceder, con libertad de elección entre una amplia variedad de productos o servicios, al que más le convenga a sus deseos y necesidades de acuerdo a consideraciones de calidad, servicio satisfactorio y precio idóneo. E implícitamente tienden a asegurar la existencia de una libre competencia que permita una oferta variada a precios competitivos.

Este acceso al consumo debe ser consentido sin discriminaciones ni arbitrariedades, es decir con trato igualitario, equitativo y digno en el mercado, de manera que los consumidores no puedan ser menoscabados en sus atributos esenciales como seres humanos. Es decir, no pueden ser excluidos u objeto de tratos inadecuados en razón de su edad, credo religioso, sexo, condición económica o social, tipo racial, etc.

 

INCISO e.

Derecho "a la efectiva prevención y reparación por daños patrimoniales y extrapatrimoniales al consumidor y la sanción de los responsables;"

En este inciso se declara la protección de los legítimos intereses económicos y sociales del consumidor. Su contenido alcanza desde la exigencia de calidad y eficiencia de los productos y servicios, hasta la existencia de organismos administrativos y judiciales que apliquen, sin demora, una verdadera justicia contractual; deben incluirse mecanismos de compensación idóneos para casos de reparación de daños.

Los representantes que asuman la responsabilidad de armonizar progresivamente las legislaciones de cada Estado Parte, deberán esforzarse por coordinar la interpretación y aplicación de este inciso. Basta advertir que en doctrina comparada, los conceptos jurídicos de daños patrimoniales y extrapatrimoniales aún están en plena discusión.

Respecto a la sanción de los responsables, en Argentina por ejemplo, la LDC impone a los infractores sanciones administrativas con montos que van desde 500 a 500.000 pesos.

 

INCISO f.

Derecho "a la educación para el consumo y al fomento en el MERCOSUR del desarrollo de entidades que tengan por objeto la defensa del consumidor;"

Para lograr que el consumidor esté verdaderamente informado –y sea consciente, responsable y solidario en el consumo-, es necesaria la transmisión de conocimientos y de experiencias, enmarcados dentro de un proceso educativo con apoyo de los Estados Parte. Ése es el paso previo requerido para asumir derechos y responsabilidades, condición necesaria para lograr relaciones de mercado equilibradas y transparentes.

Se declara a la educación de los consumidores como una de las necesidades básicas de aprendizaje que todo ser humano debiera adquirir para desempeñarse adecuadamente en el mercado de bienes y servicios, asociada al logro de una mejor calidad de vida basada en la libertad y la equidad, que posibilite el comportamiento de los individuos y grupos como consumidores activos y críticos.

Los Estados Parte asumen el compromiso de promover, colaborar, incentivar a toda organización constituida por personas naturales, independientes de todo interés económico, comercial o político partidario, cuyo objeto sea garantizar y procurar la protección y la defensa de los consumidores y promover la información, la educación, la representación y el respeto de sus derechos.

Así, a medida que se vayan constituyendo núcleos de consumidores conscientes y organizados, éstos deberían comprometerse con la responsabilidad de emprender labores educativas en diferentes esferas de la sociedad.

 

INCISO g.

Derecho "a la información suficiente, clara y veraz;"

Este derecho sustancial ha de representar sin la menor duda la columna vertebral para el Mercosur. El cumplimiento de este inciso asegura al consumidor la obtención de datos, características y demás conocimientos reales al momento de adquirir un bien o contratar un servicio. El que se nos proporcione una información suficiente, clara y veraz nos permite actuar, adoptar o posibilitar, con prudencia y responsabilidad, una correcta decisión. Hoy en día, para la región del Mercosur, el conocimiento adquiere un valor máximo; y el deber de información hacia el consumidor se alza como un principio que tiende a modificar favorablemente las condiciones de la vida común del bloque.

 

INCISO h.

Derecho "a la protección contra la publicidad no permitida, conforme la legislación vigente en cada Estado Parte, de productos y servicios;"

En este inciso se declara la protección para el consumidor del Mercosur contra toda publicidad engañosa o falsa de productos o servicios, conforme a la legislación vigente en cada Estado Parte.

En la Argentina contamos con la Ley Nº 22.802 de Lealtad Comercial, que en sus arts. 5º y 9º protege a los consumidores prohibiendo toda información o publicidad que, mediante inexactitudes u ocultamientos, induzcan al público a engaño, error o confusión, sobre las características, cualidades, usos o resultados de los productos o servicios promocionados.

 

INCISO i.

Derecho "a la protección contra prácticas abusivas y métodos coercitivos o desleales;"

Constituye este derecho una excelente defensa ante las situaciones en las que los consumidores se ven cautivos por comercializaciones compulsivas o elementos de presión psicológica, v.g. extenuantes entrevistas a efectos de debilitar y agotar mentalmente al consumidor para conseguir sus propósitos.

La protección contra prácticas abusivas y métodos coercitivos o desleales que se declara en este texto, no está normada aún en la Argentina, salvo en casos puntuales como el plazo de reflexión y la asimilación como venta domiciliaria cuando el consumidor es convocado al domicilio del proveedor por un motivo distinto al de la contratación (art. 34 LDC y Dto. 561/99 reglamentario del art. 32 LDC).

 

INCISO j.

Derecho "a la protección contra cláusulas contractuales abusivas, conforme la legislación vigente en cada Estado Parte;"

La declaración de los países del bloque respecto a los términos o cláusulas abusivas se constituye en fuente principal de protección en materia contractual.

De acuerdo a las normas que sancionan las cláusulas abusivas en los contratos de consumo, en la mayoría de las legislaciones, y en la LDC argentina, no implica anular u obstaculizar el objeto principal del contrato; ni la adecuación entre el precio o retribución, por una parte, y los servicios o bienes que hayan de proporcionarse como contrapartida, por otra parte; siempre que estos contenidos sean redactados de manera clara y comprensible en las cláusulas.

Al armonizarse las normas de los Estados Parte respecto de las cláusulas abusivas, se logrará la ansiada y merecida buena fe contractual entre empresa y consumidor, así como la credibilidad en el sistema.

 

INCISO k.

Derecho "a la facilitación del acceso a los órganos judiciales, administrativos y a medios alternativos de solución de conflictos, mediante procedimientos ágiles y eficaces, para la protección de los intereses individuales y difusos de los consumidores."

Finalmente declaran el derecho de acceso a la solución de conflictos, a efectos que el consumidor agredido en sus derechos individuales o difusos, tenga la posibilidad cierta y efectiva de ser resarcido por los perjuicios económicos y morales que padezca o sufra por esa agresión.

El consumidor, ante la violación de sus derechos establecidos, puede acceder a la justicia, o solución de sus conflictos, ejercitando a su elección varias vías legales, que no necesariamente se excluyen entre sí. Los Estados Parte deberán orientar su máximo accionar a lograr una armonía en sus respectivas legislaciones en relación al acceso a la justicia, en forma gratuita, a efectos de sanear las relaciones de consumo que generan el conflicto, y con sano beneficio para el consumidor y la empresa.

De ahí la importancia que reviste para el MERCOSUR, estudiar y alcanzar un conocimiento amplio sobre las diversas alternativas, obstáculos, defensas y formas posibles de solucionar los conflictos en su mercado de consumo.

No se puede desconocer bajo ningún aspecto la significancia social de las asociaciones de consumidores y de las respectivas autoridades de aplicación de códigos, leyes o normas de defensa del consumidor que actúan en los diferentes Estados Parte.

Sugerimos que se armonicen las legislaciones en base a las siguientes vías para la solución de conflictos:

1. Creación de Tribunales Arbitrales de Consumo del Mercosur;

2. Tribunales de Justicia del consumidor o menor cuantía.

 

Palabras Finales

Con los principios rectores emanados de esta DECLARACIÓN, deben realizarse esfuerzos en el Mercosur en pos de una armonización de las legislaciones de Defensa del Consumidor de los Estados Parte. Para el logro de este objetivo sumo, debemos todos comprender y poner en práctica las sabias expresiones vertidas por el Director Regional para América Latina de Consumers International, José Vargas Niello, cuando afirma: "Consumidores y productores debemos ser aliados. Podemos trabajar juntos. En esta etapa de globalización, los consumidores, con nuestros llamados de atención, podemos marcar estándares de calidad para mejorar los productos; lo que los hará más competitivos, les permitirá enfrentar a las importaciones. Y la presión de los consumidores es, también, una contribución a la eficiencia económica del mercado". Su efecto no puede ser otro que el de satisfacer el objeto real de cualquier economía, con el consiguiente beneficio para ambas partes, consumidores y productores.

Indudablemente, siempre deberemos enfrentar conflictos, pero si logramos unir a los consumidores del Mercosur por encima de todas sus diferencias, identificando y privilegiando áreas de trabajo, obtendremos soluciones más acordes con nuestras legítimas pretensiones. Consecuentemente, los problemas serán cada vez menos en cantidad y frecuencia.

Es nuestro firme y sano propósito unir a los consumidores y a las asociaciones que conforman el bloque del Mercosur, e invitar a las empresas que lo integran, a ingresar a este gigante americano con ética y fluidez comercial. Para que semejante logro no se transforme en utópico, la labor debe ser ardua y profunda, destinada a construir un Mercosur fuerte, frente a la creciente presión económica ejercida desde los bloques de los países poderosos del mundo.

 

 

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